martes, 12 de noviembre de 2013

La Conquista catalana del Capital Andaluz


Hace apenas diez años, la enorme mayoría de los andaluces teníamos nuestros ahorros en alguna de las principales Cajas de Ahorros operantes en la Comunidad. Mayoritariamente, en la zona oriental, los ahorros de los andaluces estaban guardados en Unicaja, y en la parte occidental se repartían a partes casi iguales entre la Caja San Fernando y El Monte. Fueron tiempos felices, tranquilos, cuando sabíamos que al día siguiente nuestro dinero iba a estar en el cajero, y que no faltaría un cerocoma a no ser que nosotros, por iniciativa propia, fuéramos a contratar algún servicio más allá de tener el depósito de la misma Cuenta de Ahorro, que no era siquiera Cuenta Corriente.  

sin moverme de oficina, me han cambiado
cuatro veces de entidad.
Caja San Fernando, de Sevilla y Jerez; y El Monte, de Huelva y Sevilla... con ambos lo que pasó es que se intentó hacer lo mejor que le hubiera pasado financieramente a Andalucía en su historia: el Proyecto AlCaja, que finalmente, ante la imposibilidad de contar con CajaSur y Unicaja, tuvo que quedarse en Cajasol, que aún así ha dado, durante algunos años, un servicio de una calidad extraordinaria a los pequeños ahorradores de Andalucía occidental, así como una Obra Social propia que se convirtió en referente cultural de España, hasta que la legislación impulsada por el partido "socialdemócrata" español, que de obrero tiene lo que yo de marciano, ha ido haciendo insostenible la existencia de las Cajas de Ahorros porque se exigía una solvencia de beneficios que, sencillamente, no concuerda con las finalidades sociales de las Cajas de Ahorros, por lo que se decidió (no desde la Junta en aquél momento, sino desde el gobierno central) que todas las Cajas de Ahorros se reconvirtieran en Bancos, bien transformando en Banco aquellas que ya contaban con una liquidez admisible para las exigencias del Estado (por ejemplo La Caixa pasó a ser Caixabank) bien unificando distintas Cajas de Ahorros en entidades artificiales como la Banca Cívica en la que se integró Cajasol, simples parafernalias con la finalidad última de ser absorbidas por los grandes grupos financieros, como ocurrió con la adquisición de Cajasol, finalmente, por parte de la Caixa.

 Si bien es cierto que en las sacas de El Monte (RIP) metieron la mano sindicatos y partidos políticos, que formaban parte de los consejos de Adminitración respondiendo a la Titularidad Pública de las Cajas de Ahorros (error: éste tipo de Entidades nacieron en la Iglesia y en la Iglesia debían haberse quedado, pero la presión del lobby judeomasónico usurero es demasiado fuerte para permitirlo) también es cierto que con la reconversión de éstas en Bancos, sin una obligación legal, más que lo aparente, de reinvertir parte de los beneficios en Obra Social, ha sido el descalabro definitivo, y ésto ya en plena Crisis.

 No hace mucho, me decía un subdirector de sucursal de la Caixa, como queriendo justificar la "bondad" de la institución catalana, que "no habían recortado ni un céntimo de su inversión en obra social" de ésta manera, atentos: 

-En 2007, justo antes de comenzar el período de Crisis (otra cosa es ya que entremos a valorar cuando comenzó realmente la crisis y si lo que estábamos era, simplemente, gastando un dinero que NO teníamos) la Caixa dedicó a Obra Social 50 millones de €; en 2012, la partida de Obra Social de la Caixa ha sido de los mismos 50 millones de €, así que no hemos dejado de atender a la finalidad social..."

 Tan ufano como me decía, le respondí: 

-Claro, lo que no dices es que en 2007, La Caixa era la Caixa, no Caixabank, y que no había aún adquirido las Cajas de Ahorros de Extremadura, Castilla la Mancha, Caja Navarra... y nuestra Cajasol, cada una de esas entidades con su inversión propia en Obra Social. Ahora, con los beneficios de todas esas entidades, siguen poniendo exactamente los mismos 50 millones de €: ¿Qué ha pasado con la Obra Social que hacía Cajasol? ¿a dónde han ido a parar las partes proporcionales de beneficios de todas éstas entidades?

 Aún es más: ¿En qué se invierten, realmente, esos 50 millones de €? ¿Cuál es el porcentaje de lo dedicado a obra social que termina finalmente en las empresas de marketing y publicidad para hacer cartelerías y campañas de propaganda de esa supuesta obra? porque llenar los escaparates de cientos de oficinas (esa es otra, cuando se fundieron El Monte y Caja San Fernando se les obligó a vaciar la mitad de sus locales, poniéndolos en alquiler de patrimonio pasivo inmovilizado favoreciendo la especulación y la burbuja inmobiliaria, mientras que La Caixa sigue manteniendo oficinas por duplicado no habiendo cerrado apenas un 5% de las sucursales de la nueva entidad, y TODAS las oficinas cerradas pertenecen a la antigua Cajasol) con sus fotografías de niños, discapacitados y niños de papá "emprendedores" todos sonrientes y contentísimos, cuesta un dineral...

 Su respuesta, rostro gris -y duro- como la pared de la oficina, no fue otra que un chulesco "yo esas explicaciones no tengo por qué dártelas..." -"Vaya -le dije- creí que yo era el Cliente." Cogí mis cuatro duros y que intenten cobrarme los 12 € trimestrales, en comparación de los 3€ anuales que antes me cobraba Cajasol, por el Mantenimiento de Cuenta, que a ver de dónde los sacan..

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