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lunes, 21 de julio de 2014

Jóvenes de San José


Jóvenes de San José.



Padre Carlos Bey, quien fue mi director espiritual durante mi conversión me enseñó que ser católico no era fácil, no solo por el rechazo que genera en la sociedad  - Felices ustedes, cuando sean insultados y perseguidos, y cuando se los calumnie en toda forma a causa de mí. Mt 5:11- sino que una vez abiertos nuestros corazones al Señor y emprendida nuestra formación llegaríamos  al punto en que tendríamos que cambiar nuestro ''modus vivendi'' para ser realmente consecuentes con la Fe en Cristo.

Pasa muchas veces que el católico aprende bien la ''teórica''  e incluso llega a formarse mejor que muchos, pero después, a la hora de la  practica no se avala con sus obras, reniega - por ejemplo - del  deber apostólico. Incluso se llega a alegar que esa es una faena para sacerdotes.

Los hombres que realmente aman a Nuestro Señor vienen a ser almas apostólicas puesto que no ganan gentes para si mismos o obran en pos de sus intereses, sino que ganan almas para Dios entregando en esfuerzos todo lo que sea necesario. El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz cada día y me siga'' Lc. 9:23

Hoy os traigo el ejemplo de los Jóvenes de San José, un grupo de jóvenes nacido en el seno de Unión Seglar de San Antonio María Claret   y cuyas obras caritativas de reparto de alimentos se centran en Barcelona, Sentmenat y en breves, Madrid.

¿Pero que encontramos en su acción que les diferencie de tantas otras? Su firme compromiso con Dios, la virtud de conciencia común en cuanto a la consecuencia con su Fe en Cristo.


Viven en los Sacramentos - como no cabe otra -, antes de cada reparto los sacerdotes celebran la Santa Misa, acuden orar ante el Santisimo Sacramento del Altar cada mes en Adoración Nocturna y encuentran en los ejercicios de San Ignacio de Loyola la escuela para acrecentar su amistad con el Señor.

Podemos leer en su pagina web, como declaración de intenciones y férreo compromiso:



''Queremos vivir como hijos fieles de la Iglesia y transmitir nuestro mensaje de esperanza a todos los que el Señor pone en nuestro camino. No buscamos más grandeza que esa: vivir fieles al Bautismo, que nos incorpora en la Iglesia y nos hace hijos de Dios y herederos del Cielo. Y ser radicales a la hora de vivir la fe, como pedía Benedicto XVI: El anuncio de las Bienaventuranzas es la propuesta del Señor para vivir en comunión con Él y alcanzar la auténtica felicidad. Quien acoge con radicalidad este programa de vida, encuentra la fuerza para colaborar en la edificación del Reino de Dios y ser instrumento de salvación''


''Nuestro fundador, el padre José María Alba Cereceda - quien fue un gran sacerdote y carlista - SJ, nos dijo poco antes de morir, “haced comunidades de amor”. He aquí nuestro objetivo: poner la caridad en el centro de nuestras vidas. Buscamos especialmente la conversión de los jóvenes. Llevar almas de joven a Cristo, como reza el himno de Juventudes Católicas''

Sin lugar a dudas tenemos mucho que aprender de estos jóvenes que en realidad en sus obras se demuestran verdaderos soldados de Cristo.

Enlaces de interés:
http://unionseglar.org/
http://jovenesdesanjose.org/

viernes, 29 de noviembre de 2013

Patrimonio improductivo


Las recientes investigaciones que revelan la procedencia del Claustro Románico localizado en una finca privada de Palamós y que lo sitúan como parte de la antigua Catedral de Salamanca abren dos posturas para debate: por una parte, la catalogación de Bien de interés cultural por parte de la Generalitat de Catalunya deberá ser revisada, dado su origen en el antiguo reino de León, por lo que debería pasar a considerarse Patrimonio Nacional.

 Por otra parte, resulta más interesante quizá el hecho de que ésta pieza sirve para ilustrar con razones prácticas el manido debate al que los enemigos de la Iglesia Católica nos pretenden llevar tan recurrentemente cada vez que se habla del Patrimonio de la Iglesia. Un mantra modernista, progresista y argumento absurdo es aquél de que "la Iglesia venda todo lo que tiene y le dé de comer a los pobres". No sólo las cuentas no salen, ya que por enorme que sea el monto de la cuenta al precio de todo el Patrimonio cultural, artístico, arquitectónico, bibliográfico, etc... de la Iglesia, dudo mucho que se pudiera dar de comer a todo el mundo durante quizá más de un año. ¿Que hacemos pues, vendemos todo lo que tiene la Iglesia para comprar alimentos a las multinacionales, entregárselos a quienes pasan hambre y después que, dejar que todo vuelva a como estaba antes, con millones de pobres en el mundo, pero ya sin cuadros en las Iglesias? Quienes dicen éste tipo de sandeces parece que prefieresen que las obras de Arte conservadas por la Iglesia, Patrimonio Improductivo, estuvieran como el Claustro de la Vieja Catedral Salmantina: decorando la piscina privada de la finca de un potentado.

 "Los tesoros de la Iglesia son de valor incalculable", dicen a continuación. En absoluto, incalculable no es nada. Cosa distinta es que no estén tasados, y si no están tasados es sencillamente porque no existe voluntad de venta. Si se realizase un inventario completo de los Bienes de la Iglesia Católica, con su valoración monetaria en euros o dólares, habría que empezar a preocuparse, porque eso quiere decir que sí, están pensando en cambiar un Patrimonio que durante Siglos la Iglesia ha acumulado y conservado, con los puestos de trabajo que eso ha significado, por cierto, para el disfrute de todos en la situación pública que significa tener éstas obras en Templos, Capillas y Catedrales.

 Claro que la Iglesia cobra dinero a quienes quieren visitar los Museos y colecciones especiales de las Catedrales, por ejemplo. Cantidades muy inferiores a las que cuestan las entradas de otros museos laicos, estatales, privados, de fundaciones supuestamente culturales perfectamente dedicadas a engrandecer el nombre y bolsillo de su reputadísimo titular. Cantidades que son destinadas al sostenimiento de la Obra Social de la Iglesia y al propio mantenimiento de esas obras de Arte. Por otra parte, la mayor parte de las Iglesias del Mundo no cobran un céntimo; en muchas ni siquiera hay medidas de seguridad (inquietante, ya que contra la voluntad de la Iglesia de mantener éste patrimonio públicamente, hay mucha gente que está deseando echarle el guante a cualquier Cáliz, cuadro o libro -recordemos el Codex Calistino- para convertirlo en euros y dólares) ni, por supuesto, se le pide la Partida de Bautismo a nadie para entrar en un Templo. Así pues, no sólo para el disfrute de los Cristianos, sino para un aprovechamiento cultural universal, no hay mejor sitio donde pueda estar una obra de arte que en poder de la Iglesia Católica.

 Quizá, quienes repiten ese mantra, prefieran que (por poner sólo un ejemplo, el más cercano a mí mismo que se me ha ocurrido) los cuadros de Murillo que se pueden visitar en la Catedral de Sevilla o en la Iglesia de la Caridad estén colgados sobre el bidet del cuarto de aseo de la planta superior en la mansión de algún mafioso de la Europa del Este. Puede ser...

jueves, 7 de noviembre de 2013

La Tauromaquia declarada Patrimonio Cultural

Tres mil años, ésto si que es ir lenta la legislación. Han tenido que pasar tres milenios desde que se tiene constancia de la celebración de alguna forma de Tauromaquia en la península Ibérica, que por entonces no era aún ni Hispania, para que ésta sea declarada, oficialmente, Patrimonio Cultural.

Ha ocurrido anoche, en el Senado (que no es del Pueblo Español, como lo fuera el del Pueblo Hispalense que allá por el Siglo I ya legislara sobre los juegos en los que se sacrifican reses como han hecho las tribus de éstas tierras) y ésta mañana, los que formamos el Mundo del Toro nos hemos despertado con una sensación agradable a las espaldas, con la protección de la Administración Pública a niveles estatales, con un gesto que nos pide el cuerpo de levantar el mentón y con muchísimas dudas.

 La Declaración de la Tauromaquia como Patrimonio Cultural no conlleva, en ningún caso, la asunción competencial al ámbito estatal, ésto es: Las Comunidades Autónomas mantienen la capacidad de regular los Reglamentos en sus territorios, pudiendo introducir cambios como los ya existentes -uno no sabe a veces cuando va a una Plaza de Segunda de otra Autonomía cuantas orejas son necesarias para abrir la Puerta Grande, o cuanto transcurre entre avisos- que no dejan de ser detalles menores, o incluso la eliminación de la Suerte Suprema, la Espada, la Muerte del Toro en la Plaza, dentro de las particularidades de cada Festejo, pero eso sí: obliga a que, si se cumplen las condiciones pertinentes, se apruebe la celebración de éstos Festejos.

 Mas aún: al no tener carácter retroactivo, la vigente abolición de la Fiesta en Catalunya no sería derogada, al menos inmediatamente. Habrá que esperar a ver en que termina todo el proceso impulsado por CiU (cada vez más C y menos iU) en lo que al Statu Quo catalán se refiere. Se abre un panorama confuso en las tierras catalanas, pero se nos blinda ante los intentos de imitación.

 En la Comunidad Autónoma Vasca (el artificial Euskadi desgajado de la naturaleza de Euskalherria) la Fiesta tiene componentes propios que hacen que, ni siquiera los más abertzales, hayan iniciado procesos serios por su eliminación. Hay casos incluso de etarras que han sido toreros, y detalles como la música de Txistu en lugar de los Pasodobles en la Plaza de Bilbaodurante la Aste Nagusia o la existencia de Festejos taurinos en localidades pequeñas que cuentan con la participación de las peñas autodenominadas abertzales, hacen impensable aún que, incluso allá donde el “sentir identitario” es en realidad más fuerte que en Catalunya, asuman que la Tauromaquia es una de esas tradiciones que conforman su forma de ser. Reuniendo el Contínuum cultural Esukalherriaco, cuando uno piensa en Pamplona-Iruña, no se le viene a la cabeza otra cosa que Toros, mozos, toreros... iberismo puro. Los tímidos intentos de una parte de la izquierda abertzale radical por eliminar las “expresiones españolistas” (no suelen allí esgrimir los argumentos animalistas) de las fiestas de algunas localidades se han encontrado con la oposición incluso de sus votantes en algunas ocasiones, y con la nueva Declaración, se blinda la Fiesta ante futuros intentos de prohibición.

 No sabemos cuando (volverán, porque tienen que volver, porque los catalanes lo llevan en su identidad auténtica, a la que están renunciando en pos de los delirios afrancesados de los separatistas, que olvidan que incluso en Francia hay Tauromaquia) volveremos a ver toros en Barcelona, pero al menos nos queda la seguridad de que no dejaremos de verlos en otras partes. Muchos abolicionistas han puesto el ejemplo de Canarias, en la que no existe tauromaquia desde hace muchísimo tiempo. Lo que obvian es que, si bien no se celebran allí festejos, las Islas cuentan con una buena cantidad de peñas taurinas y aficionados, y callan deliberadamente que el auténtico motivo por el que no hay Toros en Canarias es precisamente ese: que no hay Toros, no hay espacio para la cría de Ganado Bravo, y las reses que eran transportadas hasta las Islas con la finalidad de los festejos llegaban en la mayor parte de las ocasiones inservibles para la lidia, con los cuernos destrozados contra las cajoneras, encerrados en los barcos, con síndromes de aislamiento que se traducían en comportamientos erráticos y muchísimas veces muertos. Lógicamente, en un lugar a donde el Ganado que se lleva ha pasado más de una semana encerrado, que sale del chiquero absolutamente desorientado, y en el que de cada seis toros morían dos antes de salir a la Plaza, ni los espectáculos eran agradables ni la organización rentable. Por respeto y consideración al toro, los mismos taurinos se posicionaron en contra de la aberración que suponía embarcar toros durante días y días para llevarlos a Tenerife o a Gran Canaria. Por otra parte, en Canarias, las corridas de toros no están “prohibidas por ley”, como muchos pretenden, ya que la ley que prohíbe la “crueldad en los espectáculos con animales” no menciona directamente a los toros, y sí a las peleas de gallos, permitiéndolas. ¿Por qué? Pues muy sencillo: precisamente porque ya hacía muchísimo tiempo que los Taurinos Canarios venían a la Península a ver toros, porque lo que se veía en las islas eran paupérrimos espectáculos indignos debido a la situación del transporte de las reses. Ocho años, nada menos, desde la celebración del último festejo en Canarias.

 También nos quedan las dudas de si veremos entrar una inyección (muy necesaria) de capital público en La Fiesta y todos sus sectores aledaños. No hace mucho, escribía en mi Blog taurino La Raya de Picar, que “esperemos que a la nueva legislación, que considera la Tauromaquia y todo lo que la rodea un patrimonio cultural, por tanto protegido, se sume un programa activo de promoción e incentivación de la Fiesta. Hasta ahora, parece que a ningún político se le ha ocurrido que, en relación con el Mundo del Toro, se pueden crear miles de puestos de trabajo en todo el territorio español. Desde el personal campero de las ganaderías hasta los trabajadores de mantenimiento, seguridad, atención al público y administración de las empresas que gestionan las Plazas de Toros, con un sencillo programa de apoyo económico, abaratamiento de las entradas a ciertos festejos (pasando, por ejemplo, por el aumento del número de corridas y novilladas en plazas que han visto decrecer su volumen de actuaciones en los últimos años) y promoción externa de todo lo relacionado con el Toro, su cría y su lidia, el potencial económico no sería, en absoluto, despreciable.

 Existe un potente sector privado que hace caja de la relación aparente con el mundo del toro. Firmas de ropa y complementos inspiradas en aires taurinos; hostelería expositiva, que hace que cientos de establecimientos se conviertan en museíllos de historia taurina, con fotografías, muchas de ellas originales y firmadas, trajes, monteras y cabezas disecadas de bureles que no sólo sirven de atracción para turistas, sino también como entorno acogedor para las tertulias taurinas, foco cultural popular en el que no sólo se expande la cultura de la Fiesta sino que implementa muchos otros aspectos. Habría que estudiar profundamente como ésta relación, que es directa y proporcional, pudiera ser explotada no ya sólo en pos del bien de la Fiesta, sino como un revulsivo parcial a la situación económica de éste país.”



 Ahora, a esperar, y a no perder de vista a los políticos, que pueden quedarse tan panchos con una declaración firmada y dejar que La Fiesta se vaya muriendo porque no hay dinero.

jueves, 24 de octubre de 2013

Ha muerto Manolo Escobar

 En la mañana de hoy ha fallecido, en "el porompompero", su residencia habitual en Benidorm, Alicante, Manuel García Escobar.

 Resulta difícil categorizar a Manolo Escobar: principalmente cantante, actor, presentador... en general, una persona que no sólo hizo del espectáculo su forma de vida y de su propio carácter su mayor talento, sino que creó en la conciencia colectiva una nueva imagen del galán español. Ni noble ni hidalgo, villano, del pueblo llano, simpático y caballeroso sin sangre azul, educado y culto sin caer en la pomposidad ni la presuntuosidad erudita, hizo de su persona un personaje, un retrato del español que se imprimió en la sociedad española con la facilidad de lo natural.

 Naturalidad arrolladora y afabilidad inmensa, durante toda su carrera, Manolo Escobar interpretó el papel de "sí mismo", desarrollando toda una concepción ideal de la cultura española basada en las tradiciones, usos y costumbres, de nuestra tierra.

 Andaluz de nacimiento, catalán de adopción, no dejó nunca de ser lo uno ni lo otro. Taurino, coplero las más veces, rockero algunas, pintor, actor... vivió al hilo de los tiempos trabajando con la actualidad sin dejarse llevar por las modas, sin entrar en posicionamientos políticos como otros artistas que utilizaron una u otra confesión ideológica para auparse a costa de los seguidores de opinión. Se mantuvo durante toda su vida en esa posición pura e inamovible, de subirse a la vida sin despreciar las innovaciones, pero aferrado a la tradición cultural española.

 Poco se puede decir un día en que se va uno de los emblemas humanos del Siglo XX de España. En cierta serie cómica de mucho éxito, hace un par de temporadas los guionistas pusieron en boca de uno de los personajes una reflexión que, a modo de chascarrillo, no dejaba de ser un homenaje: "Manolo Escobar ha sido el Elvis Presley español" Seguro que si Manolo llegó a ver ese capítulo sonrió de media boca, entornando el ojo con ese gesto característico y peculiar que tan bien le sale a José Mota cuando lo imita.

 Ha sido uno de esos hombres a los que tanta gente  ha imitado, con tanto cariño y tanto respeto, precisamente porque se ha convertido en un icono de la cultura española. Puede que sí, que hoy se nos haya muerte el Elvis Presley español.

 Yo, personalmente, siempre tendré que recordar a Manolo Escobar como el de los discos de vinilo, ya antiguo, que ponían mis abuelos para que el niño de la casa de cuatro añitos se trabara la lengua gritando, más que cantando, el porompompero, y, sobre todo, el que hiciera aquél sencillo, lúdico y popularísimo himno casi extraoficial.

 Hoy se ha oido en muchos lugares, pero no mucho más que en otras ocasiones. Seguro que, dentro de un par de siglos (no exagero, lo creo firmemente) de Manolo Escobar se seguirá escribiendo en los espacios de historia, por haber sido el intérprete del "que Viva España".

Reseña: "Antiguas Tradiciones", Libro de Francisco Pérez Estepa.

 El pasado martes se celebró en Sevilla la presentación del libro Antiguas Tradiciones, de Francisco Manuel Pérez Estepa, director y presentador del Programa "El Paseíllo" en Sevilla FC Radio.
 Es ya la tercera temporada taurina a cuyo término, Paco Pérez, como es más bien conocido en el ambiente taurino sevillano, edita un libro en el que, con su estilo personal, que rezuma sevillanía, hace del repoaso de la temporada una consecución lírica, un canto a Sevilla y, en ésta ocasión, a esas tradiciones que van tan ligadas que se convierten en distintas facetas del mismo diamante.

 La Fiesta, el ámbito cofrade, el flamenco... el paralelismo estético es tan brutal que difumina tantas veces la línea diferenciadora uniéndolo todo en un mismo ser, en la Tradición cultural Andaluza, extendida en gran parte, con sus variantes, a toda España, y que tiene especialmente en Sevilla su mayor exponente. Paco intenta seguir la invisible línea que separa éstas tradiciones, con el resultado lógico: se convierte más en un hilo de unión que en trazos secantes.

 El poemario que conforma la mayor parte del libro, de rápida lectura y agradable regusto, como un café corto en una buena tertulia, que de un trago se apura y mantiene el denso aroma durante largo, engarza estas tradiciones como una sola, tal como son, manejando con naturalidad la complejidad de los distintos aspectos complementarios de la esencia de Sevilla.

 El libro, además, tiene un precio más que asequible, sólo 10 €, que en éstos tiempos en los que una publicación tiene unos costes y unos precios elevados, ha supuesto un esfuerzo para ponerlo al alcance de todos los aficionados taurinos, pudiéndose conseguir vía web con enviar un correo a larayadepicar@gmail.com recibirán las instrucciones para recibirlo en su domicilio en un par de días.

 Recomendamos su lectura en las tardes de domingos invernales, para traer a la memoria vívida los días de festejo, de sol rotundo en los tendidos que dan a Adriano y los sonidos de Tejera rompiendo la tarde.