jueves, 7 de noviembre de 2013

¿Qué está pasando en Grecia?


La noticia del asesinato a sangre fría de dos militantes del partido político Amanecer Dorado es un toque de atención sobre la situación de explosividad social a la que ha sido conducido el país heleno seguramente por poderes e intereses extrínsecos al mismo.


El ascenso de Amanecer Dorado

Se vendió con estupor y sorpresa el ascenso en las últimas elecciones generales griegas de 2012, convocadas ad hoc para fortalecer a los partidos griegos sumisos a la UE, de la formación Amanecer Dorado. Su agresividad verbal y en ocasiones física, su puesta en escena obscena y los oscuros orígenes de algunos de sus miembros en el fondo nada tenían que envidiar a la de cualquier partido del sistema, puede que más sutiles en las formas pero igual de moralmente podridos. La única diferencia notable entre unos y otros es que AD consiguió alcanzar para estas elecciones un voto nacionalista griego que siempre ha estado presente. Los griegos siempre han sido celosos de su independencia, continuamente asolada por las invasiones y ocupaciones turcas, y han mirado con desconfianza y desdén al resto del continente, lo que explicaría entre otros factores el Cisma de Oriente. Este voto nacionalista se ha repartido tradicionalmente entre el partido LAOS (acrónimo de Concentración Popular Ortodoxa) que llegó a obtener el 7% de los votos en su resultado más alto, y Griegos Independientes, que actualmente cuenta con el 10,3% de los votos y 30 diputados. Es el hundimiento de LAOS en las últimas elecciones, por la moderación de su discurso sobre la inmigración y por haber formado parte del gobierno que aceptó el rescato lo que decantó parte del voto nacionalista hacía una formación mucho más radicalizada y tajantemente en contra del rescate y la troika como AD. 

Se suele tildar a AD un tanto caprichosamente de “neonazi” o “fascista”. El tradicional acto anual de AD contra la ocupación nazi fascista de Grecia (el único partido político griego que lo conmemora) es un auténtico mentís contra esa 
afirmación. Por eso los herederos ideológicos de fascistas y nacionalistas en Italia y Alemania siempre se han sido enemigos de AD. El espectro nacionalsocialista griego está cubierto por una amplia red de grupos extraparlamentarios, algunos fuertemente radicalizados y enfrentados a AD por considerarlos “blandos”. Así la organización Mavros Krinos (Lirio Negro), que organizó un ataque al ministro de exteriores griego en París o que ha cobrado últimamente notoriedad pública por haberse detectado a varios griegos miembros de esta organización combatiendo en Siria junto al ejército del presidente Bassar Al Assad.

En Grecia, como en Francia (donde el Front National será la lista más votada en las próximas elecciones europeas), Flandes, Austria, Reino Unido, Italia, etc. El tradicional votante de las izquierdas, el obrero autóctono, vota actualmente a las formaciones antiinmigración, todas y cada una de ellas con características propias y singularizadoras que no permitirían englobarlas en un todo, más allá de su oposición al fenómeno inmigratorio. El tratamiento especial y en ocasiones preferencial a las minorías extranjeras ha sido un axioma de políticos liberales y socialistas europeos en los últimos cincuenta años, y ese tratamiento ha exasperado los ánimos de la clase obrera europea en los tiempos de crisis. No se trata ahora de discutir sobre el fondo de esa tendencia, sino de constatar que se trata de un fenómeno sociológico tangible y real. En el caso griego se sugería la complicidad de agentes de policías y mandos 
intermedios para con AD. No sería del todo descartable ni descabellado que la misma existiese, máxime cuando el deterioro social llegó a hacer insostenible la convivencia en muchos barrios griegos y las fuerzas del orden se veían desbocadas para controlar la explosiva situación generada por el paro más la inmigración. AD hizo en ocasiones el trabajo sucio de la policía, interponiéndose en los barrios cuando existía conflictividad con los inmigrantes. Lo que seguramente no esperaba la policía es que el fenómeno de AD creciese tanto, tuviese una agenda política propia y no pudiesen controlarlo. 


Una vez en el Parlamento continúa el ascenso imparable

Parecería que la irrupción de AD no pasaría de la anécdota de una nueva formación nacionalista y antiinmigración como hay en casi todos los parlamentos de los Estados europeos más democráticos y como las hay en el propio Parlamento Europeo. El histrionismo ridículo de sus líderes que movía a la hilaridad anunciaba que seguramente AD tendría poco recorrido y que sus votos tarde o temprano volverían al más moderado LAOS o a GI. Sin embargo la situación política sobrepasó esas previsiones. A la votación sobre el rescate a Grecia, medida
impopular que encadenaría al país con una deuda foránea impagable y ante la cual se sugerían soluciones tan ofensivas como “la venta de islas griegas”, los que con más radicalidad y claridad se opusieron fueron AD y en menor medida Syriza, el partido de la izquierda radical. Syriza seguramente haya tocado su techo electoral en las últimas elecciones de 2012, sin embargo la oposición de AD clara y sin ambages al rescate y a la sumisión a las leoninas condiciones de la troika dispararon su popularidad, creciendo a costa de los partidos tradicionales pero también de muchos votantes de Syriza, que depositaron su voto en la formación de izquierda exclusivamente por su oposición al rescate. AD crecía en intención de voto pese a sus debilidades intrínsecas agigantadas sin excepción por todos los medios de comunicación, llegando a alcanzar una intención de voto del 15%, teniendo muchas posibilidades de hacerse con la alcaldía de Atenas. 


El asesinato de Pavlos Fissas

En la noche del 18 de septiembre al acabar la retransmisión de un partido de fútbol en un bar de la barriada de Keratsini se produjo una pelea entre dos grupos de jóvenes, sin que este claro si el inicio de la misma se debió a
desencuentros políticos o futbolísticos, que acabó con la vida de Pavlos Fissas, cantante de rap y militante antifascista. El asesino, Yorgos Rupakiás, no es militante de AD, pero se le reconocen simpatías por los nacionalistas. En la pelea que acabó en muerte juega un papel intrigante un militar retirado que pudo actuar como inductor del mismo. 

AD inmediatamente condenó esta muerte, exigió su esclarecimiento y el castigo para el autor y se puso a disposición de la familia del asesinado y de la justicia para colaborar en la investigación. Los medios de comunicación azuzaron este incidente contra AD. Sin
embargo las encuestas seguían dándole un alza en intención de voto. Sólo dos días después de estas encuestas se lanzó una persecución judicial y policial contra el partido AD, con la detención de 38 dirigentes, entre ellos el presidente y otros tres diputados de los dieciocho que tiene en el hemiciclo griego, a los que se ha retirado la inmunidad parlamentaria. Asimismo se retiró al partido todas las subvenciones parlamentarias. Unas detenciones de más que dudosa legalidad formal, y que materialmente hasta el día de hoy no han podido demostrar ni un solo vínculo entre los dirigentes de AD y el caso del asesinato de Fissas. 

No hemos podido dejar de evocar un paralelismo, que afectó a España (después volveremos sobre alguno más). En marzo de 1977 dos militantes del aún ilegal PCE tirotearon a Pedro Menéndez Rascón, causándole graves heridas y salvando su vida de milagro. Pedro Menéndez era un simple afiliado del partido FE-JONS. Un mes y medio después el PCE fue legalizado. En octubre de 1980 Ramiro Figueroa Ruiz Ugarrio, otro militante de FE-JONS de Valdemoro, Madrid, fue asesinado por Vidal Justo Bello, militante del PCE, de carácter violento, que trabajaba en la misma fábrica de la víctima y que en repetidas
ocasiones se jactó de que sus intenciones criminales. En este caso, protagonizado nuevamente por un afiliado al PCE, tampoco se incomodó lo más mínimo a dirigentes o cargos públicos de dicho partido.


Asesinato de Giorgos Fountoulis y Manos Kapelonis

La noche del día 1 de
noviembre fue teñida nuevamente de sangre cuando en la sede de AD de Neo Iraklio fueron asesinados dos jóvenes militantes, Giorgos Fountoulis y Manos Kapelonis de 23 y 26 años de AD, dejando a un tercero mal herido y a un cuarto que escapó milagrosamente. La frialdad (los militantes son rematados en el suelo) y el ánimo asesino con que se ejecuta el hecho sugieren la existencia de un plan predeterminado y una cierta preparación para actos de este tipo.

En Grecia ha habido cierta tradición por parte de grupúsculos anarquistas y de extrema izquierda de colocación de explosivos. AD ha recibido varios paquetes bomba. En 
muchas ocasiones se trata más de acciones de propaganda armada que de auténticos intentos de asesinato, por más que hayan dejado algunas víctimas. Además las muertes violentas por tiroteos son algo tremendamente excepcional en Grecia. Las últimas se remontan al 2009, cuando un policía fue asesinado a balazos en plena calle en Atenas por tres desconocidos; y al 2010, cuando un periodista murió en su casa tras recibir una quincena de impactos de bala.

Los militantes nacionalistas de AD fueron despedidos por una multitud mientras los dirigentes del partido a través de Ilias Casidiaris llamaban a mantener la 
calma. Dimitris Papadimulis, portavoz del grupo parlamentario del principal partido de la oposición, el izquierdista Syriza, afirmó que “quienes sean los autores del asesinato ejecutado por profesionales hoy, las víctimas son la democracia y el país”.

Amanecer Dorado denunció que anteriormente había requerido protección policial ante las continuas amenazas y ataques terroristas, pero estas le fueron negadas por el gobierno conservador de Antonis Samaras. Ante esto, el movimiento nacionalista culpó de la muerte de ambos militantes al primer ministro y al ministro de Orden Público.“Amanecer Dorado ha pedido repetidamente protección policial para nuestras oficinas, las cuales han sido objeto de ataques en el pasado y blanco continuo de los terroristas”, señala el movimiento nacionalista en otro comunicado. “El gobierno no sólo se negó, incluso removió la protección policial existente a la que legalmente tenemos derecho”.
http://www.telecinco.es/informativos/internacional/Homenaje-Atenas-Amanecer-Dorado-asesinados_2_1694730017.html


¿Estrategia de la tensión?

La situación recuerdo mucho, lamentablemente, a la de llamada “estrategia de la tensión” diseñada por agentes atlantistas para impedir el ascenso de alternativas políticas fascistas o comunistas en Italia, ambas partidarias de la salida de la OTAN y anticapitalistas. En Grecia tanto la izquierda radical como AD lo que estarían poniendo en duda es la llamada “ortodoxia pública económica” (justo cuando las ortodoxías públicas morales están tan defenestradas por el propio capitalismo) que pondría en entredicho los planes de diseño financiero de grandes poderes económicos (nuevamente la paradoja capitalista: los supuestos defensores del libre mercado dirigen el desarrollo de los mercados y de la deuda con una previsión tan grande o mayor que la de los comunistas).

Ha pasado una semana del asesinato de los dos jóvenes nacionalistas griegos y la policía no ha encontrado ni un indicio de la autoria pese a que la moto en que viajaban fue encontrada y las grabaciones del asesinato.  ¿Estamos ante la presencia de un acto predeterminado organizado para buscar la radicalización de ambos polos de la sociedad griega? En Italia así se hizo, cometiéndose atentados por agentes infiltrados en nombre del comunismo o del fascismo con el fin de debilitar a ambas opciones para que la sociedad se replegase ante las opciones políticas centristas y moderadas, que no eran otras que las sumisas al atlantismo y al capitalismo. 

En la misma España muchos de los crímenes cometidos durante la llamada transición están tamizados por esa misma estrategia. En ocasiones cometidos directamente por agentes extranjeros, en otras mediante inducciones, cooperaciones necesarias, etc. Desde el magnicidio de Carrero Blanco (recientemente  se han vuelto a poner de manifiesto en un libro de investigación las oscuridades en torno al mismo) como opositor a la entrada de España en la OTAN y a que los estadounidenses utilizasen sus bases españolas para ayudar a Israel en la guerra del Yom Kipur; los atentados de los abogados laboralistas de Atocha (abogados de poca importancia dentro del PCE, pero enfrentados a Carrillo) como condición para crear el clima social adecuado para la impopular legalización del PCE y así completar la llamada “democratización”; el atentado de la discoteca Scala en Barcelona para desactivar sindicalmente a la CNT como sindicato opuesto a los manejos de los sindicatos oficialistas con el poder; los sucesos de Montejurra76 azuzando las divisiones en el Carlismo para desactivarlo políticamente como alternativa tradicional al sistema liberal; el asesinato de Juan Ignacio González como excusa para descabezar el Frente de la Juventud, movimiento nacionalista revolucionario decididamente antisistema etc, etc.

Excepción hecha del terrorismo separatista y del Grapo buena parte de esta violencia política en España no tuvo un carácter tan espontáneo durante la llamada transición y estaba encaminada al afianzamiento de un sistema previamente decidido desde estructuras de poder extranjeras.
¿Sería capaz la troika y los poderes financieros que la sostienen de intervenir ahora de modo tan inmoral en la política interior de un país como Grecia con el afán de legitimar el injusto rescate a la economía griega?
Que cada uno saque sus propias conclusiones.

Juan Such

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