lunes, 28 de octubre de 2013

El Naturalismo: Pecado fundamental.


El Naturalismo: Pecado fundamental.

Extraído de: Para que Él Reine, Catolicismo y Política por un Orden Social Cristiano. Jean Ousset.




Que el naturalismo es, por excelencia, el error moderno, o mejor dicho, el carácter específico de todos los errores modernos, basta con referirse a la primera Constitución del Concilio Vaticano I.

La inclinación actual de los espíritus y corazones, el rasgo esencial de los caracteres, el hábito de los individuos, la costumbre de las sociedades, la ley que las rige y el espíritu político que las gobierna, el movimiento de la ciencia y, por tanto, la dirección de los estudios y de toda la educación, el estado general que resulta, en fin, el signo propio de nuestro tiempo, es lo que el concilio llama naturalismo.

¿Que es el Naturalismo?

Como lo indica su nombre, es esencialmente una actitud independiente y de repulsa de la naturaleza respecto del orden sobrenatural y revelado.

''...Dotada en sí misma de todas las luces, fuerzas y recursos precisos para secular todas las cosas de la tierra, trazar la conducta de cada individuo, proteger los intereses de todos y alcanzar el término último de su destino, que es la felicidad... la naturaleza se convierte por este sistema en una especie de recinto fortificado y campo atrincherado en el que la criatura se encierra como en su propio dominio, totalmente inalienable...''

''En suma, cada uno se basta a sí mismo, y como en sí mismo halla su principio, su ley y su fin, es su propio mundo y se convierte, mas o menos, en su Dios. Y si consta de sobra que el individuo, considerado como tal, es indigente es muchos aspectos e insuficiente para muchas cosas, no obstante, para completarse no le hace falta salir de su orden: encuentra en la humanidad, en la colectividad, lo que le falta personalmente...''

''El naturalismo es, pues, lo más opuesto al cristianismo. El cristianismo en su esencia, es todo sobrenatural, o, mejor dicho, es lo sobrenatural mismo en sustancia y en acto. Dios sobrenaturalmente relevado y conocido, Dios sobrenaturalmente amado y servido,  sobrenaturalmente dado, poseído y gozado; eso es todo el dogma, toda la moral, todo el culto y todo el orden sacramental cristiano. Si bien la naturaleza es la base indispensable de todo, por todas partes es superada. El cristianismo es la elevación, el éxtasis, la deificación de la naturaleza creada. Ahora bien: el naturalismo niega, ante todo, ese carácter sobrenatural. Los más moderados... lo niegan como necesario y obligatorio; la mayoría lo niega como existente y aun como posible...

El naturalismo, hijo de la herejía, es pues, mucho más que una herejía; es el puro anticristianismo. La herejía niega uno o varios dogmas, el naturalismo niega que haya dogmas o que pueda haberlos. La herejía deforma más o menos las revelaciones divinas; el naturalismo niega que Dios sea revelador. La herejía arroja a Dios de tal o cual parte de su reino; el naturalismo lo elimina del mundo y de la creación. Por eso dice el Concilio Vaticano I, de este error odioso, que ''contradice por completo la religión cristiana ''.

Así ''despreciando un destino superior a la naturaleza - escribe Jean Daujat-, al querer la naturaleza vivir su vida propia ( vivir su vida según frase hoy tan corriente) y encontrar en ello plena satisfacción, el naturalismo es el primer error, el error sobre la opción fundamental, en el cual se empeña todo el destino humano. No es, pues, cosa de extrañarse el que históricamente el naturalismo haya inaugurado toda la serie de los errores modernos''.

Naturalismo, pues: Pecado fundamental.

Atenerse a la naturaleza, rechazar el orden divino de la gracia o, dicho de otro modo, separar lo natural de lo sobrenatural, he aquí el pecado inicial y desgraciadamente renovado, el pecado clave.

San León ya advertía, en su octavo discurso sobre la Natividad: ''No conocemos, desde la llegada de Jesucristo, casi ningún extravío del pensamiento humano en materia religiosa, que no fuera, de uno u otro modo, un ataque contra aquella verdad de las dos naturalezas ambas en la persona única del Verbo ''

Naturalismo violento y agresivo en unos, más manso, aunque más explícito, en otros, el error sabe hacerse imperceptible e inconfesado, implícito, solamente práctico... Hasta negará ser naturalismo cuando lo es en realidad. En esas malezas hay que perseguirle, si se le quiere combatir eficazmente, ya que merced a ellas causa un mayor número de víctimas.

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